Amantes de la noche...

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domingo, 25 de abril de 2010

¿Ahora sí es amor? Cap 2


Capítulo II

EL TROPEZÓN



Pronto se escuchó la voz del conductor diciendo que nos encontrábamos en la hermosa ciudad de Flowerville y que disfrutáramos nuestra estancia, sequé con el reverso de mi chaqueta las lágrimas que reinaban en mi rostro, y al pararnos saqué mi espejo del bolsillo y miré la hinchazón de mis ojos y me dije a mí misma que nunca más iba a llorar, por lo menos no por él.

Bajé del camión, y tomé mis maletas que eran únicamente 2, ya que mamá no era precisamente rica y papá mucho menos con su sueldo de enfermero y teniendo dos hijas universitarias; pero no importaba lo diminuto de mi guardarropa, no importaba si eso era equivalente de tener una familia tan hermosa como la que tengo.

Nadie me esperaba en Flowerville y como no conocía aquella ciudad, decidí tomar un taxi, había un montón de gente, principalmente jóvenes, era de esperarse tomando en cuenta que estaba una de las mejores universidades del país: Bloodymouth.

Había pocos en la zona de los taxis, así que me posicioné, sin saber cómo ni por qué sentí un golpe fuerte en mi espalda, ocasionando que me cayera –mis reflejos en el pasado no eran nada buenos, pero si antes era en ocasiones torpe, ahora era totalmente patosa- me senté en el suelo para ver qué era lo que me había atropellado, para ver la espalda de una señora de cabellos largos, desordenados y negros.

-Debe de tener más cuidado se…- justo cuando iba a decirle señora, una chica volteó y descubrí que no era una señora, se trataba tal vez de una chica como de mi edad, sólo que era de estatura altísima, volteé a ver sus zapatos, claramente una señora no estaría usando unos zapatos tan modernos, o yo qué sé –nunca he sabido sobre "tendencias", de hecho no soy amante de la moda-, su ropa era casual, pero eso sí impecable, y qué decir de su rostro… era absolutamente perfecto, pese a que no llevaba nada de maquillaje y a que usaba lentes… esta chica debía ser como una modelo o algo así.

-Lo siento, no era mi intención tirarte – dijo algo divertida, su voz era de alguien adulto, parecía que trabajaba en la radio. Me levanté del suelo, y la ayudé a levantarse a ella, me sonrió –Es que llevaba algo de prisa, vine a despedir a mis papás… por cierto mi nombre es Patrice – tendió su mano y sonrió.

-Yo soy Jo..., me llamo Julie…- Le sonreí y pronto me sorprendí de lo natural que fue, es que esta chica era muy agradable, sin lugar a dudas uno podría llegar a ser amiga de ella.

-Qué nombre tan raro... pero es perfecto para tí... - ¿ella me hablaba de nombres raros?- ¿Adónde vas? Disculpa mi intromisión, desde luego no tienes por qué contestar…

-Voy al norte de la ciudad, a la BU (Bloddymouth University), bueno, las clases comienzan pasado mañana, pero decidí venirme antes para instalarme.- No sabía la razón de que le quisiera decir mis planes, bueno sin lugar a dudas Shaza era alguien bien agradable.

-¿En serio? Wow!!! ¡Qué genial! Yo también voy allá, si quieres podemos tomar el mismo taxi… ¿Eres nueva entonces? ¡Yo también! –Dijo mientras daba saltitos a mi alrededor, parecía una niña pequeña y comencé a experimentar una especie de miedo tomando en cuenta su altura.

-Sí, soy nueva… Entré en Literatura, y me asignaron al edificio J cuarto 034… ¿me podrías decir dónde está?- Sentí de nuevo miedo al ver la sonrisa surcar por su rostro.

- Por supuesto vecina, yo estudiaré Economía pero también vivo en ese edificio, y mi cuarto es el 028, que está justo enfrente del tuyo…

-¿En serio?


-Sí… creo que el que te tirara no fue una simple coincidencia… ya verás que seremos muy buenas amigas…

-Apostaría que tienes razón…-
Le dije, mientras sonreía, me sentía dichosa de que en mi primer día en esta nueva ciudad hiciera una amiga, justo ahora comenzaba a pensar que tal vez el destino me tenía preparado algo.

Subimos al taxi y éste comenzó el camino, asomé mi cara al paisaje, que era nuevo para mí, podría enamorarme fácilmente de sus bosques y de este clima, que no era tan caliente como Riverville, pero tampoco tan frío como Crazytown, justo entonces salió a una calle donde el sol nos daba de frente, sentí como el calor poco a poco iba a ejerciendo su poder en mí, cerré los ojos y el sol brilló con más fuerza… comenzaba a creer que era buen presagio, comenzaba a tener esperanzas de un mañana prometedor…

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